Tengo la gran convicción de que todos los días estamos aprendiendo. Tal vez no nos demos cuenta pero, la vida es una escuela que a cada momento trata de transmitirnos sus enseñanzas, ya sea de forma agradable o, de la manera que menos nos gusta.

Y la mayoría de la veces puede ser un poco dura con nosotros porque, no estamos dispuestos a aprender. Es por eso que en las siguientes líneas intentaré compartirte las cosas que he aprendido en este último año:

1.    “La vida está llena de sorpresas”: Cuando menos te lo esperas, aquellas oportunidades que estabas esperando pueden suceder de un día para otro. En los últimos años mi trabajo se concentró en una plataforma digital pero debía esperar a que tuviera acogida, pudiendo algunas veces renunciar a ella fácilmente. Sin embargo decidí confiar y, para sorpresa de todos, este año las plataformas digitales empezaron a tener mayor valor, por la urgencia de la modalidad virtual a la que las circunstancias nos obligaron.

2. “Estamos cambiando a cada momento aunque no nos demos cuenta”: La vida está modificándose a pasos agigantados e indudablemente nos hace parte de su ritmo imparable. Pensaba que los cambios que iba experimentando eran lentos porque, no notaba ninguna diferencia notoria en mí. Lo que estaba sucediendo es que, al convivir conmigo misma todo el tiempo, siempre me veía igual; sin embargo, aquellas personas que no me habían visto en un largo periodo de tiempo, sí habían notado no sólo una, sino varias diferencias.

3.    “Todos poseemos habilidades extraordinarias”: Todos guardamos luz en nuestro interior y cuando empezamos a descubrirla, esta empieza a manifestarse de formas poco convencionales, una de ellas es la creatividad. Con el paso del tiempo he ido desarrollando proyectos muy creativos, pero llegué a darme cuenta que hay todavía una inmensidad de ideas de donde vinieron las anteriores. Así que, no existe la posibilidad de que ellas se agoten fácilmente.

4.    “El lente interior de nuestros ojos empieza a agudizarse cuando vivimos en el momento presente”: Muchas veces pasamos una y otra vez por los mismos lugares sin siquiera notar alguna diferencia. Esto es debido a que la rutina hizo que perdamos nuestra capacidad de asombro. En este año he intentado vivir el momento presente sin preocuparme de los problemas del mañana y la consecuencia es que noto con mayor claridad, los detalles de cada cosa. En años pasados, con suerte lograba notar alguna circunstancia diferente muy marcada que sucedía a mi alrededor.

5.    “El aprendizaje se hace más fácil cuando estamos dispuestos a aprender”: A la mayoría de los estudiantes se les vuelve una pesadilla el estudio porque, la institución siempre les está imponiendo a la fuerza la educación. En los últimos meses, perdí la motivación para aprender y por eso lo que antes me resultaba atractivo conocer, ahora simplemente me parecía sin sentido. Al reconocer la importancia de estar en constante aprendizaje (porque ya conocía el otro lado sin avances), decidí nuevamente retomar el camino antes conocido.

6.    “Es fácil perder el norte cuando no tenemos fe”: Siempre habrá tiempos malos y buenos. Lo más común es que nos mantengamos llenos de fe cuando las cosas nos salen bien. Sin embargo, cuando los tiempos cambian, es difícil mantenernos optimistas. Es en esos momentos cuando nuestras creencias son puestas a prueba. Así que, si queremos saber siempre hacia dónde ir, lo ideal es mantener la fe tanto en los tiempos buenos como malos.

7.    “La alegría es una cualidad muy poco valorada”: Sólo cuando vivimos muchos días con tristeza aprendemos a valorar la felicidad. Pues, cuando la tenemos con frecuencia, la damos por sentado como si fuera algo que se tiene los días. Aprendí que, la felicidad es una decisión de todos los días, pero así como aparece, también puede desvanecerse si no somos agradecidos por ella.

8. “El movimiento mantiene al cuerpo en expectativa”: Ya que me considero una persona que no le gusta mantenerse en su zona de confort, me di cuenta que cuando me quedaba en esa zona, mi cuerpo se acostumbraba y empezaba a protestar si decidía hacer algo diferente. Entonces aprendí que, cuando salimos con frecuencia de esa zona bastante conocida, siempre nos mantendremos expectantes por dar el próximo paso.

9. “Hay días para descansar y días para trabajar”: Puede ser algo obvio. Es sólo que, a veces sacrificamos esos momentos de descanso porque nuestro deseo es ser productivos. Lo que sucede es que, ya que el cuerpo se acostumbra a lo que sea, entonces, termina siendo amante del trabajo excesivo. Cuando nos damos cuenta, nos es difícil descansar y si, tenemos que descansar en realidad en nuestra mente seguimos trabajando. Aprendí que, tener descansos regulares es bueno no sólo para el cuerpo, sino también para renovarnos espiritualmente y darle espacio a las ideas creativas.

10.  “El enemigo más grande está frente a nuestro espejo”: La mayoría del tiempo vivimos culpando y señalando a los demás por nuestros errores y no nos damos cuenta de que, la batalla eterna será siempre contra nosotros mismos. Aprendí que, en lugar de pensar inmediatamente en la falla de otra persona, debo pensar en qué estoy fallando yo, y cómo puedo mejorarlo. Esto es sin duda una decisión diaria en la que nos enfrentamos a nosotros mismos.

11. “Las lecciones están en donde menos nos las esperamos”: Acostumbraba a ver las películas como una forma de distracción, mas no como algo instructivo. Un día decidí que las horas invertidas en ellas, serían también de provecho porque sacaría algún aprendizaje de ellas. Es así que al proponerme esto, hice de ello un hábito y ahí me di cuenta que me estaba perdiendo de un aprendizaje valioso. Por supuesto que, no todos los tipos de películas se prestan para realizar este ejercicio, pero, al menos cuando tenemos la oportunidad, las películas pueden servirnos para aprender de la experiencia de los actores o, para aprender a ponernos en los zapatos de los demás.

 12. “Los apegos generan esclavitud”: Pienso que es normal que valoremos todo aquello que poseemos. Lo que no está bien es, darle más valor a los objetos antes que a nuestro valor como personas. Por ejemplo, cuando algunas personas tienen un accidente, enseguida se preocupan de los daños de su carro, en lugar de preocuparse por su estado físico y emocional causado por el accidente. Al fin, las cosas siempre van cambiando y también de dueño. Sólo fijémonos en el celular que tenemos en este momento; de seguro mañana lo cambiaremos porque vendrá un modelo nuevo. Entonces, no tiene sentido aferrarnos  a aquello que no durará mucho tiempo en nuestras manos. En cambio el valor de la vida, ese sí lo debemos cuidar y cultivar. Nuestro crecimiento espiritual, indudablemente es algo que trasciende en valor de forma muy significativa.

13.  “Las ideas sólo se hacen presentes en una mente receptiva”: Durante este año me di cuenta que, cuando la mente está preocupada, agitada o llena de cosas, la creatividad desaparece por completo. Mientras que, cuando la mente se encuentra receptiva con ganas de aprender, las ideas aparecen como por arte de magia. La mejor manera de preparar el terreno para que las buenas ideas aparezcan es, teniendo una buena relación con uno mismo a través del equilibrio no solo mental, sino también físico y espiritual.

14.  “El logro de objetivos personales es más exitoso si antes ayudamos a alguien a cumplir los suyos”: Está bien que nos enfoquemos en desafiarnos a nosotros mismos y nunca perdamos de vista este objetivo. Pero aprendí que, cuando ayudamos a otros a progresar en sus objetivos, recibiremos mayor progreso en nuestros proyectos. Por eso, siempre hemos escuchado con frecuencia el dicho: “dar para recibir”. Esto es una ley que se cumple al pie de la letra.

15. “Imita y luego define tu estilo”: Siempre me gusta enfatizar acerca de la importancia de ser espontáneos. Ya que muchos no tenemos práctica en eso, debemos aplicar una técnica que es bastante útil en nuestros tiempos. Se trata de imitar a aquellas personas que tuvieron éxito con sus ideas, de esta forma nuestro estilo personal se irá haciendo presente en el proceso. Porque si partimos de nuestras propias ideas aisladas, nos mantendremos estancados sin saber hacia dónde avanzar.

16.  “Sal de la rutina incluso en tareas que dominas”: Hemos aprendido mucho acerca de salir de la rutina para conseguir mejores resultados. Pero, ¿lo hemos aplicado a las cosas básicas? Se trata de hacer cambios en las cosas que hacemos por rutina. Por ejemplo: cocinar una receta siempre de la misma forma, ver siempre el mismo tipo de películas, visitar siempre el mismo restaurante, etc. Aprendí que cuando se altera esta rutina, al principio puede ser incómodo pero, nuestro cerebro se ejercita más porque lo obligamos a pensar y muchas veces podemos sorprendernos con los resultados.

17. “Unos minutos al día son suficientes para cambiar tu vida”: Aprendí que, no importa que le dedique unos cuantos minutos a aquellas actividades que me ayudan a crecer como persona como: ver un video de menos de 5 minutos, orar un par de minutos, escribir unas pocas líneas; todo eso al final del día hace la diferencia aunque no la perciba inmediatamente. Cuando vuelva la vista atrás en los días posteriores, me daré cuenta que sí existe un progreso.

18. “La confianza en momentos de incertidumbre nos vuelve más fuertes”: Cuando no tenemos ninguna certeza acerca del futuro, es tan fácil desesperarnos. Pero si aun en esos momentos difíciles, decidimos confiar, nuestro estado de ánimo nos traerá la fuerza que necesitamos para enfrentar con valor esos momentos. Muchas veces, he desconfiado porque me he sentido sin ganas de tener expectativas positivas. Finalmente, termino confiando y las situaciones posteriores me confirman lo que mi estado de fe me aseguraba.

19.  “A veces lo mejor es soltar lo que tienes para recibir cosas mejores”: El apego hacia lo que creemos que es lo mejor para nosotros, puede volverse en una situación negativa para nosotros. Aprendí que si deseamos el oro, debemos primero soltar la plata (mineral) de nuestras manos. Se trata de estar siempre dispuestos a renunciar a aquello que más apreciamos para obtener algo mucho mejor.

20. “El orden debe ser una prioridad en nuestras vidas”: No solía “perder” tiempo en organizar mis tareas porque no lo consideraba importante. Esto puede ser cierto cuando las tareas son pequeñas o poco importantes. Cuando la carga de tareas empezó a elevarse con el tiempo, me di cuenta que necesitaba organizarme con urgencia. En la actualidad, no me importa pasar tiempo organizando mis tareas porque sé que esto aumentará mi productividad en gran medida.

21. “Las oportunidades se las debe tomar hoy, no mañana”: Aprendí que, si se piensa demasiado en ejecutar el próximo plan, tal vez nunca llegue a concretarse. Siempre sucederá algo “más importante” que nos hará olvidarnos de ese plan. Una oportunidad no es algo que se da todos los días entonces, ¿por qué pensamos tanto para tomarla?

22.  “Juzgar a los demás impide que seamos empáticos”: Aprendí que, cuando juzgamos a otros, esto nos impide conocer la realidad que hay detrás de cada situación. Cuando ponemos atención, nos daremos cuenta que los demás pueden estar batallando con luchas más duras que las nuestras. Por eso, es importante que antes de juzgar intentemos ponernos en sus zapatos de tal modo que comprendamos las emociones que son ajenas a nosotros.

 23. “Un esfuerzo extra produce resultados extraordinarios”: El desafiarnos a nosotros mismos con frecuencia, ayuda a que nos volvamos más fuertes. Nuestro carácter también se fortalece porque aprendemos a no darnos por vencidos fácilmente. Y gracias a ello, empezamos a descubrir nuevos límites que en futuro serán superados.

24. “Las experiencias compartidas son invaluables”: Es muy bueno conocer gente diferente a cada momento, pero las personas nuevas que entran a nuestra vida, no conocen aquellas anécdotas que hemos compartido con las personas cercanas por años y a cada momento. Por eso, sólo ellos entenderán nuestras tristezas y alegrías porque nos conocen muy bien. Si queremos crear un vínculo de este tipo con alguien más, tomará mucho tiempo.

25. “Las cosas forzadas sólo traen cansancio”: Cuando insistimos en algo en lo que no sentimos algún progreso, en lugar de seguir adelante, es preciso hacer una pausa. Al hacer pausas, nuestra mente se oxigena y tendremos mejores ideas para resolver aquello en lo que estábamos insistiendo.

26.  “Las caídas son oportunidades creativas para levantarnos”: Al estar siempre bajo la misma rutina, nos acostumbramos a los sucesos esperados de cada día pero, cuando experimentamos un fracaso nos vemos obligados a ver otras formas de reaccionar a situaciones inesperadas. Aprendí que en lugar de ver a las fallas como algo negativo, puedo verlas como una antesala a algo mejor y renovado.

27. “El conocimiento bien encaminado ejercita nuestra mente”: Todos los días tenemos la oportunidad en nuestras manos de consumir contenido de buena calidad pero, muchas veces elegimos contenido que no le aporta mucho valor a nuestro aprendizaje. Aprendí que, al elegir cada día qué ver, en lugar de hacerlo de forma automática, nuestro cerebro se nutre porque aprende siempre cosas diferentes. Las novelas, series, películas, videos de las redes sociales, son un excelente método de distracción y entretenimiento para verlo de forma ocasional. El aprendizaje está en prescindir de ellos siempre que podamos.

Y tú, ¿qué aprendiste en el último año? Es importante mantenernos conscientes de cada cosa que nos hace reflexionar a lo largo del tiempo, de tal forma que, luego podamos compartirlo con alguien más. Espero que estas lecciones te hayan ayudado a crecer en espíritu, así como sucedió conmigo.


Y recuerda, si deseas saber más, te sugiero leer mis libros, donde encontrarás más reflexiones para elevar tu aprendizaje espiritual.

El Arte de Vivir
El Arte de Brillar

Foto de portada de Andreas Lischka en Pixabay

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