Hay una frase muy popular del conocido genio de la informática, Steve Jobs:  “No permitas que el ruido de las opiniones ajenas, silencie tu voz interior”.

Estas valiosas palabras hacen mención a creer en nosotros mismos, sin importar lo que diga el resto. Pues generalmente nuestras decisiones en la vida están basadas en la opinión de los demás.

Es decir damos mayor valor a su criterio, que al nuestro propio primero. Y es que la sociedad nos formó así. “Nunca digas o hagas algo, que los demás no aprueben”.

A veces por miedo a cómo reaccionarán los demás, no nos atrevemos a ser diferentes. A ser nosotros mismos. A escuchar a nuestra voz interna que nos dice siempre: ¡Adelante!

El sonido exterior que nos impide escuchar nuestra voz, puede provenir de algunas fuentes, las más comunes: el ruido constante, las redes sociales, las preocupaciones, las conversaciones innecesarias, entre otras.

Con el paso de los años y el avance de la tecnología, hemos subestimado el poder del silencio. Cada vez más aumenta el caos en nuestras vidas. Y la solución a esto puede ser simple y a la vez difícil.

Simple porque lo podemos hacer en cualquier momento, pues todo está en nuestra mente, si lo deseamos así lo podemos conseguir.

Pero a la vez es difícil, porque vivimos concentrados en nuestras tareas cotidianas, que nos resulta complicado dedicar un tiempo a esta valiosa técnica.

Hacerlo trae muchos beneficios tanto para nuestra salud mental como espiritual. En el silencio, podemos encontrar salida a nuestros problemas.

Podemos hallar la quietud que es imposible hallar afuera. Podemos descubrir la creatividad que hay dentro de nosotros. Llevando a cabo esta práctica, nos podemos beneficiar de más cosas todavía.

Hacer silencio, no es algo tan conocido entre nosotros. Pues a veces es difícil calmar a nuestra mente durante el proceso.

Mantenernos “sin hacer nada”,  puede significar un claro reto para ella. Pero debemos ser conscientes que necesitamos este equilibrio para funcionar bien.

No podemos vivir en los extremos. Si no lo hacemos por nuestra cuenta, la vida nos empujará a desear esa calma.

3 pasos para reconocer tu voz interior
Aquí tres pasos sencillos para conseguir la calma y reconocer tu voz interior

A continuación tres pasos sencillos para conseguir la calma y reconocer tu voz interior:

  1. Empieza con intención

Aunque este proceso parezca muy difícil, puede ser tan simple como tú lo quieras hacer. Tener la intención de escuchar tu voz interior, es el primero y el más importante paso.

Pues si lo vas a hacer sin voluntad o por obligación, los resultados no serán satisfactorios.

Para empezar, necesitas ser consciente de que la voz que hay dentro de ti es sabia. También conoce y es capaz de dirigir tu camino.

Si no confías en eso, el proceso no tiene validez. Después de todo, nadie te conoce mejor que tú mismo.

Esta es la base de confiar en ella. Por ello hacerle caso es importante. Esta voz siempre nos dirige para conseguir nuestro bienestar.

  1. Reduce el ruido

¿Sabes de dónde obtienen su conocimiento las personas sabias? A lo mejor pienses que se debe a que leen mucho. Pero en realidad la mayor parte de ello es debido a  sus largos momentos de meditación en silencio.

Allí han aprendido valiosas lecciones que practican y transmiten a diario a sus semejantes. Si a ellos les ha funcionado, ¿por qué a ti no?

Así que puedes empezar a practicar la meditación de la forma sencilla. Esto es, siendo más consciente del momento presente.

Prestando atención a todo a tu alrededor y a lo que pasa por tus sentidos, sin pensar ni en el pasado ni el futuro. Sólo viviendo el aquí y el ahora. Sin presiones ni preocupaciones.

Incluso en cada una de las actividades diarias que realizas, en el trabajo, en el descanso.

Pero si tal vez necesitas un poco más de tranquilidad para concentrarte, puedes salir a caminar o disfrutar de la naturaleza.

Ella nos regala aire puro para oxigenar nuestro cerebro y pensar de manera más clara.

  1. Identifica tu voz

¡Ahora sí! Es momento de aprender a reconocer a tu voz interna. Esta voz sólo se hace presente en la quietud, en la calma de nuestras emociones.

Cuando sientas que ya estás tranquilo o relajado, puedes escucharla. Esta voz se hace notar a través de pensamientos que no serían habituales en tu cabeza.

Aunque suele hacerse presente en momentos de peligro, para protegernos y guiarnos. Lo que llamamos comúnmente, como la voz de la intuición.

Puedes acudir a ella cuando te sientas perdido o confundido. Sólo haz silencio y encontrarás las respuestas.

Esta voz te acompaña siempre, sólo que no la escuchas porque hay mucho ruido afuera.

Ahora que ya has reconocido tu voz interior, acude siempre a ella cuando te sientas desorientado. Ella será tu brújula en tu camino. No dudes en consultarla de vez en cuando.

Y recuerda, si deseas saber más, te sugiero leer mis libros, donde encontrarás más reflexiones para elevar tu aprendizaje espiritual.

El Arte de Brillar
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