Estamos rodeados de días especiales.

Es sólo que ninguno de nosotros advertimos la presencia de las cosas positivas. No estamos entrenados para ello.

Porque siempre nos han enseñado a ocuparnos de los problemas, y si no existen, inventarlos, para tener algo en que ocuparnos.

Nos permiten disfrutar de “días especiales” sólo unas cuantas veces por año: en nuestros cumpleaños, aniversarios, días históricos y demás.

Pero un día especial, puede ser cualquier día. Solamente es una decisión.

Basta dar una orden a nuestra mente y ese “día especial” será posible en cualquier momento.

Y recuerda, si deseas saber más, te sugiero leer mis libros, donde encontrarás más reflexiones para elevar tu aprendizaje espiritual.

El Arte de Brillar
El Arte de Vivir

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