Vale la pena una sonrisa por cada meta cumplida y orientada a nuestro papel único e irremplazable en el camino hacia la felicidad.

Sólo el hecho de estar respirando, debería ser un motivo para trabajar por nuestros sueños.Deberíamos apostarles todo a ellos, porque de ellos depende que seamos felices.

Y recuerda, si deseas saber más, te sugiero leer mis libros, donde encontrarás más reflexiones para elevar tu aprendizaje espiritual.

El Arte de Brillar
El Arte de Vivir



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