Los pequeños detalles son un gran símbolo, pues al darlos con amor tienen un gran significado.

Cuando pienses en recibir grandes cosas, debes darlas primero. Así de esta manera, aprenderás que hay mayor satisfacción en dar que en recibir.

Siempre que esperes algo de los demás, recuerda que debes darlo tú primero.

Esto puede ir desde las cosas más pequeñas como dar una sonrisa para recibir alegría, hasta las más grandes como cumplir el sueño de otro para poder realizar el tuyo.


Y recuerda, si deseas saber más, te sugiero leer mis libros, donde encontrarás más reflexiones para elevar tu aprendizaje espiritual.

El Arte de Vivir
El Arte de Brillar

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